El crimen organizado en Nuevo León

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La inseguridad ha vuelto a las calles de Nuevo León. El aumento en el número de asesinatos, robos y secuestros, entre otros delitos relacionados con el crimen organizado, ha despertado el miedo, que se mantuvo por momentos anestesiado, desde finales del 2012 y principios del 2013, cuando después de cinco años de violencia finalmente se comenzó a respirar la calma.

Hoy, en las calles del área metropolitana de Monterrey circulan, junto con los automovilistas y peatones, las fuerzas municipales, estatales, federales y militares, con el objetivo de proteger a la ciudadanía de lo que el Gobierno del Estado llama “un ajuste de cuentas entre cárteles”.

“No es una lucha por territorio, como en el 2011. Este es un tema de ajuste de cuentas. De todas formas, saber esto no nos resuelve nada”, aseguró el vocero estatal de seguridad, Aldo Fasci, cuando a principios de marzo el número de homicidios relacionados con el crimen organizado alcanzó un punto crítico con 13 ejecuciones registradas en una semana.

El funcionario dijo que el repunte violento se debe a viejas rencillas entre grupos criminales y sostuvo que los focos rojos en la entidad se concentran en los municipios de Escobedo y Santa Catarina.

En cuanto a la forma de atacar estos problemas, anunció ajustes en un área en particular de la Procuraduría estatal, cuyo titular hace apenas un mes renunció al cargo.

“Lo único que nos sirve es detener a las personas y para ello tenemos que hacer ajustes serios en la Agencia de Investigaciones y en el área de Antisecuestros”, dijo sin dar detalles.

El reacomodo de los cárteles

En Nuevo León operan al menos cinco cárteles: los Zetas, llamados ahora “de la vieja escuela o guardia”, el cártel del Golfo, el cártel del Noreste, los Beltrán Leyva y el cártel de Sinaloa.

Otros dos más han sido mencionados por autoridades, pero no hay evidencias o datos suficientes para documentar sus operaciones en el estado.

Según archivos periodísticos, “Cárteles Unidos”, habría aparecido a finales del 2016 supuestamente para frenar el avance del cártel del Noreste en la entidad y estaría conformado por integrantes del cártel del Golfo y los Zetas.

Mientras que el cártel Jalisco Nueva Generación, de acuerdo con el Alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández, tiene presencia en algunas zonas de Santa Catarina.

Todos contra todos

En lo que va del año, 60% de los homicidios relacionados al crimen organizado se han registrado en Escobedo y Santa Catarina, en comparación con el 90% reportados en el 2011 y 30% en años recientes, de acuerdo con cifras estatales.

Volviendo a las declaraciones del vocero estatal de seguridad, Aldo Fasci, lo que actualmente se vive en estos dos municipios es una pelea abierta entre los grupos de delincuencia organizada, similar al que ocurrió entre el 2010 y el 2011, en Monterrey, cuando la violencia alcanzó niveles históricos en la entidad.

“Escobedo y Santa Catarina se nos han vuelto focos rojos en cuanto a crimen organizado. Más de 60% de los homicidios proceden de estas causas. Es accidental que residan ahí, temporalmente, algunos miembros de la delincuencia organizada en esos municipios”, dijo Aldo Fasci.

Históricamente, los cárteles que han disputado el control de la mayor parte del área metropolitana, a excepción de San Pedro, han sido el cártel del Golfo y los Zetas. La guerra sangrienta que se vivió hace unos años la protagonizaron estos dos grupos, hasta que a finales del 2012 se logró una especie de paz o tregua cuando entraron las fuerzas federales al Estado.

El negocio de estos grupos va más allá de la venta de droga. El narcotráfico quedó atrás cuando la “libertad” para operar de estas bandas frente al Gobierno llegó a ser más que evidente. Además de que con el surgimiento de más y más cárteles, las disputas entre ellos se tornaron más violentas, así como sus formas de financiarse. El control de la plaza dejó de ser la venta de droga y se le añadieron secuestros, extorsiones, cobros de piso, asaltos y una gran cantidad de homicidios.

Entre el 2013 y 2015, las cifras de la inseguridad bajaron en la entidad. Se volvió a sentir la calma… en algunas zonas.

No obstante, de acuerdo con el Pulsómetro, un estudio sobre la percepción de la seguridad en la ciudadanía, realizado por el Tecnológico de Monterrey y respaldado por organismos de la sociedad civil, el ambiente de seguridad en el estado está en deterioro. El estudio afirma que el porcentaje de ciudadanos que dice sentirse seguro en la entidad cayó de 17% en 2015 al 10% en el 2016.

Esto, aunado a las cifras de la Procuraduría estatal que muestran un repunte en los delitos, confirman que Nuevo León se está volviendo a calentar.

Fuente: Procuraduría de Justicia de NL

“Un ajuste de cuentas”

Lo que para el Gobierno del Estado es un “ajuste de cuentas” entre grupos de la delincuencia organizada, se está viendo reflejado en las calles de los municipios de NL, no sólo en el aumento en los delitos, sino en la aparición de narcomantas y narcomensajes en ejecutados.

Estos primeros mensajes aparecieron en julio del 2015 en distintos municipios del estado, ocho meses después de que El Bronco tomó el puesto de Gobernador.

En ellos, un nuevo cártel comenzó a anunciar su llegada a Nuevo León con mensajes en los que advertían una limpia de “secuestradores y extorsionadores y ratas”.

Los narcomensajes firmados por el CDN comenzaron a aparecer en julio de 2015.
Los narcomensajes firmados por el CDN comenzaron a aparecer en julio de 2015. Fuente: El Blog del Narco

 

Firmadas por el CDN o cártel del Noreste, estos mensajes no han dejado de aparecer, ya sea debajo de puentes, o junto a los cadáveres que han sido hallados abandonados en Apodaca, Guadalupe, Monterrey, Cadereyta, Escobedo y Santa Catarina.

A mediados de marzo, se difundieron en redes sociales videos en los que presuntos integrantes del CDN que se encuentran presos en el Penal de Apodaca, eran sometidos por otros reos y forzados a limpiar los pisos de las celdas vestidos con lencería de mujer, así como una grabación en la que “El Muletas”, identificado por las autoridades como una de las cabecillas del CDN en NL, era forzado a practicarle sexo oral a otro recluso.

En respuesta, los líderes de este cártel bombardearon al estado con narcomensajes en los que acusaban a los Zetas de cometer estos abusos y anunciaban una venganza.

A mediados de marzo aparecieron más narcomantas en NL. Fuente: Narcoviolencia
A mediados de marzo aparecieron más narcomantas en NL. Fuente: Narcoviolencia

 

El número de ejecuciones se incrementaron en los días siguientes y a principios de abril se registraron dos motines en el Cereso de Cadereyta durante dos días consecutivos.

Reacomodo, detenciones y riñas

De acuerdo con los primeros reportes de la autoridad, el CDN comenzó a entrar a NL desde mediados del 2015, y con esto sucedieron las primeras detenciones de sus integrantes, quienes al ingresar a los centros penitenciarios del Estado, desencadenaron un desacomodo en las prisiones.

Desde el 2011, las autoridades habían dividido a los penales en zonas para dar entrada a los integrantes de las bandas delincuenciales de los Zetas y el Cártel del Golfo, que hasta ese momento tenían mayor presencia.

De esta forma, se logró tener cierto ‘control’ en los ya sobrepoblados y autogobernados penales de NL.

Y las riñas continúan

Desde la mayor masacre registrada en algún centro penitenciario del País, ocurrida el 16 de febrero del 2015, los motines, disturbios, riñas y matanzas en los penales estatales no han dejado de encender las alarmas en el Estado.

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